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viernes, 14 de junio de 2013

Ocupación vecinal de una biblioteca


Artículo aparecido en EL PAÍS escrito por Valme Cortés 3 JUN 2013 <http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/06/02/andalucia/1370192363_431033.html>


Un cierre, un desalojo y, por último, un corte en el suministro de luz y agua. A todos estos obstáculos se ha tenido que enfrentar, en los últimos años, la biblioteca Las Palomas, situada en el barrio granadino del Zaidín. Pese a ello, “está viva” y si a alguien hay que agradecérselo, desde luego no a las Administraciones, es a casi una treintena de vecinos que luchan a través de una plataforma por mantener abierto y activo un espacio cultural con mucha demanda en uno de los barrios más populosos y humildes de la capital.
Su empeño y las donaciones han vuelto a poner en pie el sistema de préstamo de libros y una programación variada para niños y adultos que incluye vídeo-fórum, charlas, presentaciones, cuentacuentos y animación a la lectura. Todo de la mano de estos voluntarios. Y es que, hace algo menos de dos años, el Ayuntamiento (PP), con mayoría, decidió cerrar la biblioteca para ubicar en ese espacio un centro de bailes tradicionales. La oposición de los vecinos al cierre fue tan sonada que consiguieron que, pese a la clausura y a la retirada de los libros —que se destinaron a otro centro del distrito Beiro—, el Ayuntamiento cediera, eso sí, a su manera: los vecinos la ocuparon.
El edificio estaba cedido por la Junta de Andalucía al Ayuntamiento. En diciembre, el Consistorio aprobó la reversión a la Junta del inmueble. La Administración autonómica recordó que el cambio de uso suponía dejar sin efecto esa cesión, pero el Ayuntamiento se desentendió mientras la autogestión de los vecinos volvió a poner en marcha este espacio cultural. El Gobierno municipal justificaba su cierre en la apertura de otra biblioteca, mucho más grande y equipada, en el mismo barrio, la Francisco Ayala.
La Junta y los vecinos subrayan que el Zaidín, con más de 45.000 habitantes, debe contar con dos espacios. Y fundamentan la necesidad en el Reglamento del Sistema Bibliotecario de Andalucía, que recoge la obligación para los municipios de más de 20.000 habitantes de contar con una biblioteca central y una sucursal por cada 20.000 ciudadanos. La plataforma pide a las Administraciones que dejen de “eludir” su responsabilidad.
Hace un par de semanas, la biblioteca se quedó sin luz y sin agua. El Ayuntamiento cortó los suministros y no lo notificó a la plataforma, pero sí a la Junta, que insiste en que una cosa es el edificio y otra el servicio, que sigue siendo “competencia municipal”, según la delegada de Cultura, Ana Gámez. El alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado, ya ha dicho que ni puede ni debe hacer nada. Asegura que es la Junta, propietaria del edificio, la que debe mantener el suministro. El primer edil añade que así se lo requirió al Gobierno andaluz después de que los vecinos se hicieran cargo del espacio.
Tras meses de espera, la delegada de Cultura se reunió el pasado miércoles con la plataforma. Se compromete a que la Junta pague los suministros hasta fin de año pero con condiciones que esta semana abordarán en una reunión los miembros del colectivo. Sobre la mesa está también la posibilidad de contar con la colaboración de otras entidades e instituciones dispuestas a apoyar esta iniciativa.
Pese a todo, las actividades no se han parado. “No hemos llegado a cerrar en ningún momento”, explica Amanda Sánchez, una de las portavoces de la plataforma. “Con la luz que hemos conseguido enganchándonos a los generadores de los vecinos u otras ideas hemos continuado la programación”, agrega.

jueves, 13 de junio de 2013

Las bibliotecas no pierden comba social

Artículo de Elisa Silió extraído de EL PAÍS: <http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/06/10/actualidad/1370887746_418229.html>


Las bibliotecas no se libran del calvario de la crisis: las 56 del Ministerio de Cultura tienen cero euros para comprar libros con un 60% menos de presupuesto; los horarios de muchas se han acortado, con gran perjuicio en las universitarias; el 40% de las escolares no tienen Internet o han cerrado algunas de pueblos. Pero como leer es un derecho y para muchos la manifestación más universal de libertad, la ciudadanía no está dispuesta a dejarlas caer. Se han convertido, gracias al voluntariado y la labor de unos bibliotecarios vocacionales, no solo en un centro de lectura, sino un lugar donde buscar trabajo, hacer los deberes con ayuda o aprender inglés. Allí donde faltan bibliotecas las abren los vecinos o los padres llenan las estanterías vacías en la de la escuela de sus hijos de nueva construcción y sin dotación. Mientras que partidos políticos y movimientos sociales —como el 15-M— han empezado también a recolectar libros como una de sus principales actividades.
“La biblioteca tiene que estar activa. No puede servir solo para estudiar. Tiene que transformarse constantemente, no perder la comba social”. Sobre esta idea gira todo el proyecto bibliotecario de Carlos García-Romeral, hasta hace unas semanas al frente de las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid y ahora con un proyecto más pequeño pero igual de ilusionante en sus manos: la biblioteca del obrero y combativo distrito de Vallecas.
Estos centros públicos se han convertido en un lugar de búsqueda de empleo y de incentivo del emprendimiento. “No hay que olvidar que nacieron con la sociedad industrializada para equilibrar las diferencias entre clases sociales y hoy para romper la brecha digital”, razona García-Romeral. Hay que ir mutando. En 2005 en Madrid empezaron a impartir clases de español y de lectura fácil y hoy se familiariza a los usuarios con las nuevas tecnologías. Muchos no disponen de ordenador o Internet y allí renuevan la prestación del desempleo de forma telemática, aprenden a hacer su currículum o a manejarse en inglés.
“En realidad siempre nos hemos preocupado por el empleo. Colgábamos en el corcho los boletines con las convocatorias de becas, oposiciones... Y luego se empezó a completar con información de talleres...”, recuerda García-Romeral. “Ahora estamos en la sociedad de las nuevas tecnologías y hay que hacer algo nuevo”.
“No hay ninguna institución que te dé el calor y la proximidad de una biblioteca. No sé cómo será el futuro. La gente se descargará desde casa los libros, pero seguirá habiendo una necesidad de encontrarse, de escuchar historias, y las bibliotecas son el escenario ideal”, piensa optimista Blanca Calvo, directora de la Biblioteca Pública de Guadalajara. “De encontrarse en los estantes de astronomía y ponerse a charlar surgió una asociación, y lo mismo ocurrió con los cómics. O un señor de un club de lectura murió de cáncer y sus compañeros no le dejaron solo en sus últimos días”.
El cobijo de un papá Estado lastrado por la crisis es cada vez menor y son muchos los vecinos convencidos de que “no queda otra” que la autogestión. Durante años, las Administraciones invirtieron en equipamientos sociales que ahora a duras penas pueden mantener y proponer un proyecto nuevo da casi risa. Por eso cada vez más ciudadanos se involucran de forma voluntaria en tareas que hasta ahora cubrían los servicios públicos.
La Federación de Gremios de Editores de España calcula que el 30,1% de la población ha acudido en 2012 a estos servicios de biblioteca, dos puntos porcentuales más que en 2011. El 87,9% de los entrevistados que acudieron a una biblioteca lo hicieron a una pública, el 16,1% a una universitaria, y solo el 3,7% a una escolar.
Los recortes preocupan a sus profesionales. María Teresa Sans, bibliotecaria en un pueblo de Castilla-La Mancha, alertaba en una carta en EL PAÍS: “Resulta demoledoramente triste comprobar cómo el trabajo y la ilusión de tantas personas pueden desmoronarse después de más de 20 años en los que se ha ido creando, en esta comunidad eminentemente rural, una red de bibliotecas profesionalizada frente a bajos índices de lectura, envejecimiento poblacional, dispersión geográfica o desidia cultural”.
Luis Cotarelo no entiende cómo actúa de portavoz de la biblioteca Las Palomas, ocupada por los vecinos del barrio del Zaidín (Granada) porque la mayoría son mujeres. “Abuelas que lucharon con éxito porque la reabrieran dos veces hace 30 años, sus hijas que disfrutaron de la biblioteca y sus nietas”, cuenta. En la primavera de 2011, el Ayuntamiento decidió cerrarla argumentando que el barrio tenía una nueva biblioteca. “Es verdad, con los fondos de ZP y para universitarios, pero la nuestra está en un sitio deprimido y las señoras mayores y los chicos sin recursos, que consideran suya Las Palomas, no se van a desplazar tres kilómetros para ir a la otra. Por eso cundió tanta indignación y nos movilizamos”. Sin aviso se clausuró y el recuerdo es “traumático” por la actuación de los antidisturbios locales cuando una sentada de vecinos intento impedir que se llevaran los libros a un almacén. “El dinero que se ahorren lo pueden invertir en la restauración de ese monumento a la Falange que no les da la gana retirar, quizás por sus valores estéticos”, se indignó Antonio Muñoz Molina en su blog.
Protestaron durante 15 meses y su reunión con el Ayuntamiento fracasó, así que se convirtieron en okupas en diciembre tras recoger 10.000 libros. El consistorio va a devolver a la Junta de Andalucía el edificio y en ello se escuda para no dar su versión. El Gobierno autónómico, que reconoce la necesidad de dos bibliotecas en el Zaidín, con 44.000 vecinos, dice: “No tenemos ningún interés en que se devuelva un edificio vacío. Hoy sigue siendo necesario”. Y baraja “la posibilidad de contar con la colaboración de otras entidades e instituciones dispuestas a apoyar esta iniciativa ciudadana”.
Las Palomas funciona gracias al tesón de 50 voluntarios fijos y un centenar eventual. “Pero no queremos resolver la papeleta a nadie. Queremos que se haga cargo la Administración”, advierte Cotarelo. Este reemplazo de los funcionarios por voluntarios preocupa mucho a Clavo que se felicita de que “en Guadalajara han entendido que la biblioteca está para las vacas gordas y para las flacas”. Este año no cuentan con presupuesto para libros —en 2007 disponían de 150.000 euros— y son los propios vecinos los que están sufragando la compra de nuevos fondos. Los mismos que gestionan un taller de deberes para 120 niños, actúan de cuentacuentos o montan un curso de cine para 100 personas.
El proyecto de las naves de Can Batlló lleva fraguándose a fuego lento desde hace 30 años en La Bordeta, un barrio barcelonés de industrias textiles en reconversión. La Biblioteca Popular Josep Pons, gestionada por sus reivindicativos vecinos, se inauguró en septiembre con 12.000 libros, un bar y un pequeño auditorio. “Muchas son donaciones particulares, pero también heredamos de un señor sus 1.000 volúmenes y de una parroquia 2.000”, cuentan al unísono Josep Rius y Anna Barnés, dos de los 30 voluntarios que se turnan para gestionar el centro. El Ayuntamiento de Barcelona paga la luz y el agua. “Nos organizamos para la limpieza, la catalogación, la recepción, los préstamos… Somos libres. Cuando el Estado y los bancos te dan de lado, no queda otra que tomar las riendas”. La Josep Pons se ha convertido a través de la Red en un referente para otras bibliotecas sociales más pequeñas de Barcelona. “Muchos ateneos literarios tienen tradicionalmente sus pequeñas bibliotecas, pues entienden que la lucha no tiene que ser solo cultural, también social”.
Can Batlló funciona de forma autónoma, pero en diez de las bibliotecas públicas de Barcelona —dos más que hace un año— los usuarios aprenden a elaborar su currículum vitae, a enfrentarse a una entrevista, a manejar el ratón o a tratar imágenes digitales. “Es más fácil ir a una biblioteca a buscar trabajo que a una oficina de empleo porque no está estigmatizado. Pero no somos una oficina de empleo, ni somos consejeros laborales, somos proveedores de información y de recursos útiles para la búsqueda. Tener buena información es crucial para tomar decisiones sobre tu vida”, expuso hace poco en este diario el estadounidense Kerwin Pilgrim.
Este bibliotecario estableció en la Biblioteca Pública de Brooklyn (Nueva York) un programa para atraer a jóvenes, durante el ocioso verano, a la biblioteca con el anzuelo de las nuevas tecnologías. Visto el éxito, Pilgrim ha puesto en marcha un programa PowerUp! del que se han beneficiado 3.000 personas. Los usuarios son puestos en contacto con los servicios de empleo, asisten a charlas y reciben formación. Más de una treintena de empresas se ha formado tras estos encuentros. Él apuesta por el trato personalizado y está convencido de que las bibliotecas “ayudan a construir personas”.
Hace tres años los 12.000 vecinos de Playa Blanca, una pedanía de Yaiza (Lanzarote) que no para de crecer, fueron invitados a explicar en un foro de Internet qué echaban de menos. Y muchos subrayaron lo mismo: una biblioteca. “Siempre las he visitado. Incluso en vacaciones. Allí me leía los tintines o los astérix y me gustaría que mi hija tenga dónde reunirse con sus amigos. Que no todo sea la playa o un bar”, razona Javier Caídas, un asturiano que reside en la isla desde hace 17 años. Así que, junto a cuatro vecinos, se propuso almacenar libros, el primer paso para que su anhelo tomase forma. Marcaron varios puntos de recogida de ejemplares por toda la isla, organizaron cinco festivales, promocionaron su proyecto donde les dejaron hablar y, oh sorpresa, coincidiendo con las elecciones todos los partidos de Yaiza decidieron llevar la biblioteca en su programa electoral.
El empeño de estos vecinos no ha sido en balde y 750 socios disfrutan hoy de los 4.500 volúmenes de la biblioteca Playa Blanca, instalada en un antiguo colegio. Ya ha cumplido su primer año abierta y lo han celebrado con un concurso literario. “Hemos empezado a regalar a otros centros porque no tenemos librerías suficientes para tanto libro”, cuenta Caídas. Algunos llegaron de la península, de editoriales o incluso de escritores solidarios como Arturo Pérez-Reverte y Alberto Vázquez- Figueroa. “Somos un equipo de gobierno nuevo y siempre tuvimos claro que era una necesidad para los vecinos. Hay todo lo necesario y, aunque nos gustaría más, hay que adaptarse a estos tiempos”, explica el concejal Francisco Guzmán.
Mientras los vecinos de Salamanca no se han resignado tras el cierre hace un año de la biblioteca de Caja Duero. Por eso se acaba de firmar un acuerdo para que esos fondos bibliográficos pasen a ocupar las estanterías de una sala del colegio Giner de los Ríos. De la gestión se encargarán los ciudadanos.
Oasis en medio de un panorama desolador, cuando las bibliotecas se necesitan y se visitan más que nunca.

En Finlandia le prestan la máquina de coser
 
El ejemplo de multiusos más extremo es el de las bibliotecas finlandesas. Allí uno puede digitalizar sus LP y casetes, pedir prestada una máquina de coser o asistir a actividades al aire libre. Ya en el siglo XIX esta institución adoptó el lema Por una ciudadanía civilizada. Finlandia, el séptimo país más grande de Europa y con apenas 5,3 millones de habitantes, está muy concienciado de la necesidad de garantizar las mismas oportunidades de cultivarse cultural y literariamente a la población rural, y las bibliotecas son su arma.
Así, la biblioteca municipal de Helsinki puso en marcha en las gasolineras el servicio de información por Internet Pregunta lo que quieras. Los vecinos plantean cuestiones y en el plazo de dos semanas reciben la contestación de los bibliotecarios en finés, sueco o inglés, a elegir. O en la de Espoo, al oeste de la capital, un terapeuta atiende a niños con problemas de lectura.
Según el último informe de las pruebas de evaluación PISA sobre educación, Finlandia es el país número uno en Europa y el éxito se debe, entre otros motivos, a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales. De estas familias, el 80% va a las bibliotecas los fines de semana.
“En los últimos años, las Administraciones autonómicas en España han hecho un gran esfuerzo por dotar las bibliotecas y promocionar la lectura. Sin embargo, no se han preocupado por las escolares. Estamos a la cola de Europa cuando la pasión por leer prende en la infancia. Es más complicado luego”, afirma Javier Cortés, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España. “El gasto de las Administraciones es nulo. Y no depende del color. Lo mismo en Madrid que en Andalucía. Por eso las editoriales miran hacia América Latina”.
Maestros y Alumnos Solidarios (Grupo 2013) sorprende a sus propios gestores. Nació para proporcionar becas escolares en países en vías de desarrollo. Pasaron a levantar allí bibliotecas y hoy centran parte de sus esfuerzos en Madrid. Unos 60 docentes imparten clases a 400 niños desfavorecidos de cuatro colegios y dos institutos de la capital. Catalina Benavides es la coordinadora de su último proyecto, la librería Libros Libres, que arranca tanto entusiasmo que ya tiene hermanas pequeñas dentro de dos librerías de Córdoba y Linares (Jaén) pese a haberse inaugurado apenas el pasado septiembre. Cualquiera puede llevarse y regalar libros. Cuentan con 1.400 socios que abonan 12 euros anuales para sostenerlo. “Venían con maletas para llenarlas de libros y venderlos. No lo juzgo. La gente lo está pasando muy mal. Ahora dejamos llevar lo que les quepa en los brazos”.
El trasiego de libros es tal que no se catalogan. Administrar ese ingente volumen es un delirio. Infantiles en inglés para Nepal, juveniles para un instituto en Méntrida (Toledo), una biblioteca para una residencia de ancianos en Ciudad Real… Ciudadanos de un puñado de localidades han mostrado su interés en montar nuevas librerías gratuitas. Un proyecto parecido se ha gestado en Málaga.

miércoles, 12 de junio de 2013

Se solidario, colabora: Por tí, por todos. Programa de donación de libros.





El programa de intercamio de libros es una iniciativa que emprendemos desde la Biblioteca del IES Cid Campeador. En ella nos comprometemos a realizar y coordinar la gestión del intercambio solidario facilitando la reutilización y el acceso a libros de texto a aquellas familias que se apunten al mismo.
Sólo se aceptarán los libros válidos para las asignaturas del centro.
Apelamos también a la solidaridad de todos aquellos que ya hayan conseguido los libros por otras fuentes o que, por diferentes motivos no necesiten los de cursos superiores y que, pese a no necesitar libros puedan donar: estaremos encantados de recojer aquellos libros válidos para las asignaturas del centro que no vayan a necesitar y que podrían ser de utilidad para otras familias.

Se solidario, colabora: Por tí, por todos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Autógrafo de Vilaplana.

En su reciente visita al IES Cid Campeador, Silvestre Vilaplana nos firma un ejemplar de su novela Les cendres del cavaller con una dedicatoria para la biblioteca: "Per a la Biblioteca de l'IES Cid Campeador. En record d'un dia dedicat als llibres i a la literatura. Amb tot l'afecte."


miércoles, 10 de octubre de 2012

La semana de los libros prohibidos






Os dejamos un artículo extraído de eldiario.es:
 "Los libros que el mundo llama inmorales son los libros que muestran al mundo su propia vergüenza”. Oscar Wilde
Se sabe que prohibir un libro es el modo más rápido de hacerlo visible y atractivo. La restricción en el acceso a obras por motivos políticos, religiosos o morales dotan a las obras de un halo que atrae a lectores que de otro modo quizás no repararían en ellos. Este año se celebra en Estados Unidos el 30º aniversario de la Semana de los Libros Prohibidos, que rinde homenaje a la libertad de expresar todo tipo de ideas, incluso las consideradas poco populares o políticamente incorrectas. La Semana se centra en dar la mayor visibilidad posible a los libros prohibidos y amenazados (estos últimos son los que sufren intentos de retirada o restricción en base a las objeciones de una persona o un grupo) por responsables de bibliotecas y colegios. "Celebra tu libertad de leer", es el lema.
Según Jillian C. York, de la Fundación Frontera Electrónica, para Eldiario.es, "la mayoría de estadounidenses no son conscientes de que existen amenazas a la libertad de expresión en distintos lugares del país, amenazas que se deben a intereses individuales y de grupos. Por eso es tan importante esta iniciativa que lo visibiliza, especialmente entre las generaciones más jóvenes." 
La Banned Books Week reúne a la comunidad de bibliotecarios, libreros, periodistas, profesores y lectores, con el objetivo de llamar la atención sobre la amenazas constante a la libertad de expresión. Por todo el país se organizan lecturas, encuentros, informes de obras prohibidas y amenazadas en bibliotecas y colegios, intercambio de libros, flashmobs, difusión de los lectores de sus lecturas prohibidas favoritas a través de vídeos, blogs y de la etiqueta #bannedbooksweek en Twitter. Este año la Biblioteca Pública de Lawrence, Kansas, ha promovido un concurso para crear tarjetas y postales inspirados en obras prohibidas e ilustradas por artistas locales. Las tarjetas se pueden ver en una exposición que organiza la Biblioteca y de las que se han hecho eco medios como el Huffington Post. Pueden verse todas aquí.
 Algunos de los títulos sorprenden. La prohibición o amenaza responde a criterios relativos al contexto histórico, político y religioso, criterios que varían a lo largo del tiempo. Algunos de los más conocidos son El Gran Gatsby, de F Scott Fitzgerald; El guardián entre el centeno, de JD Salinger; Las uvas de la ira, de John Steinbeck,  El color púrpura, de Alice Walker; el Ulises, de James Joyce; y 1984, de George Orwell. Este último está en la lista de los “21 libros prohibidos más sorprendentes” por haber sido prohibido o amenazado tanto en la antigua Unión Soviética como en Estados Unidos e Inglaterra. También en países de la región de Oriente Medio y Norte de África, como Siria.
¿Cuáles han sido los títulos prohibidos y amenazados en más bibliotecas y colegios de Estados Unidos en el último año? Veamos los 10 que encabezan la lista según la Asociación de Bibliotecas Estadounidenses, junto con las razones aportadas:
  1. La serie ttyl, ttfn, l8r y g8r, de Lauren Myracle 
    Lenguaje ofensivo, punto de vista religioso, sexo explícito, inapropiado para cierta edad
  2. El color de la tierra,  de Kim Dong Hwa
    Desnudez, educación sexual, sexualmente explícito, inapropiado para cierta edad
  3. Los juegos del hambre, de Suzanne Collins
    Anti-étnico, anti-familia, insensible, lenguaje ofensivo, ocultismo/satanismo, violencia
  4. ¡Mi madre va a tener un bebé! Un niño mes a mes. Guía del embarazo, de Dori Hillestad Butler
    Desnudez, educación sexual, sexualmente explícito, inapropiado para cierta edad 
  5. El Diario absolutamente verídico de un indio a tiempo parcial,  de Sherman Alexie
    Lenguaje ofensivo, racismo, punto de vista religioso, sexualmente explícito, inapropiado para cierta edad 
  6. Alicia,  de Phyllis Reynolds Naylor
    Desnudez, lenguaje ofensivo, punto de vista religioso
  7. Un mundo feliz, de Aldous Huxley
    Insensibilidad, desnudez, racismo, punto de vista religioso, sexo explícito 
  8. Lo que mi madre no sabe, de Sonya Sones
    Desnudez, Lenguaje ofensivo, sexo explícito 
  9. Gossip Girl, de Cecily Von Ziegesar
    Drogas, lenguaje ofensivo, sexo explícito
  10. Matar a un ruiseñor, de Harper Lee
    Lenguaje ofensivo, racismo
¿Alguien ha sentido el impulso, al ver esta lista, de buscar alguno de los libros para leerlo enseguida?
La Banned Books Week se ha ido internacionalizando con los años, y cada vez son más los lectores de otros países que se suman a la celebración releyendo y compartiendo obras prohibidas en sus países. En España existe una larga tradición de censura de obras que merecerían su propio homenaje. 

¿No os apetece saber cual de estos libros tenemos en la biblioteca?


lunes, 2 de abril de 2012

Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil 2012

Desde el año 1967, el 2 de abril, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen, el IBBY organiza del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil que trata de fomentar la lectura entre los más jóvenes y de promover el interés por la literatura para niños.
Así pues, cada año, un país miembro de dicha organización actúa como sponsor internacional. Su tarea consiste en seleccionar a un escritor que redactará el mensaje a los niños del mundo y a un ilustrador que creará y diseñará el cartel que se distribuirá por todo el mundo. Estos materiales se utilizan de diferentes maneras para promover el libro y la lectura: a través de los medios de comunicación, de actividades en escuelas y bibliotecas públicas, de encuentros con autores e ilustradores, de concursos literarios o de presentaciones de libros o premios.
Este año el poster se ha confeccionado en México, por el ilustrador Juan Gedovius y el escritor Francisco Hinojosa. Os dejamos el cartel y el texto:


“Había una vez un cuento que contaba el mundo entero. Ese cuento en realidad no era uno solo, sino muchos más que empezaron a poblar el mundo con sus historias de niñas desobedientes y lobos seductores, de zapatillas de cristal y príncipes enamorados, de gatos ingeniosos y soldaditos de plomo, de gigantes bonachones y fábricas de chocolate. Lo poblaron de palabras, de inteligencia, de imágenes, de personajes extraordinarios. Le permitieron reír, asombrarse, convivir. Lo cargaron de significados. Y desde entonces esos cuentos han continuado multiplicándose para decirnos mil y una veces “Había una vez un cuento que contaba el mundo entero…”
Al leer, al contar o al escuchar cuentos estamos ejercitando la imaginación, como si fuera necesario darle entrenamiento para mantenerla en forma. Algún día, seguramente sin que lo sepamos, una de esas historias acudirá a nuestras vidas para ofrecernos soluciones creativas a los obstáculos que se nos presenten en el camino.
Al leer, al contar o al escuchar cuentos en voz alta también estamos repitiendo un ritual muy antiguo que ha cumplido un papel fundamental en la historia de la civilización: hacer comunidad Alrededor de esos cuentos se han reunido las culturas, las épocas y las generaciones para decirnos que somos uno solo los japoneses, los alemanes y los mexicanos; aquellos que vivieron en el siglo XVII y nosotros que leemos un cuento en internet; los abuelos, los padres y los hijos. Los cuentos nos llenan por igual a los seres humanos, a pesar de nuestras enormes diferencias, porque todos somos, en el fondo, sus protagonistas.
Al contrario de los organismos vivos, que nacen, se reproducen y mueren, los cuentos, que surgen colmados de fertilidad, pueden ser inmortales. En especial aquellos de tradición popular que se adecúan a las circunstancias al contexto del presente en el que son contados o reescritos. Se trata de cuentos que, al reproducirlos o escucharlos os convierten en sus coautores.
Y había una vez, también, un país lleno de mitos, cuentos y leyendas que viajaron por siglos, de boca en boca, para exhibir su idea de la creación, para narrar su historia, para ofrecer su riqueza cultural, para excitar la curiosidad y llenar de sonrisas los labios. Era también un país en el que pocos de sus pobladores tenían acceso a los libros. Pero esa es una historia que ya ha empezado a cambiar. Hoy los cuentos están llegando cada vez más a rincones apartados de mi país, México. Y al encontrarse con sus lectores están cumpliendo con su papel de hacer comunidad, hacer familia y hacer individuos con mayor posibilidad de ser felices.”
Francisco Hinojosa

miércoles, 28 de marzo de 2012

El número de libros impresos se redujo el 24,4% en 2011, al nivel de hace 10 años



"Los 100 millones publicados representan menos de la mitad que en 2002

TEREIXA CONSTENLA / MANUEL MORALES Madrid 27 MAR 2012 - 21:54 

“Publicamos como alemanes y vendemos como zambianos”. Gonzalo Pontón, sabio editor bregado en el mundillo desde 1976, resume sin palabrería la situación del mercado editorial español: pocas ventas, excesivas novedades.
Las cifras de la producción editorial de 2011, publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), parecen avalar lo dicho por Pontón. La tirada media es minúscula: 1.345 ejemplares (la ficción no es un consuelo: de una novela apenas se tiran tres centenares más hasta situarse en los 1.657 ejemplares de media). En 2011 la tirada media cayó en un 22% respecto al año anterior, una proporción similar al descenso en el número de ejemplares impresos (24% menos). En total se editaron 100 millones de ejemplares, un dato que se mire como se mire es negativo: es menos de la mitad de lo que se imprimió en 2002.
“El descenso obviamente se debe a la contracción del consumo en España que está afectando prácticamente todos los sectores”, señala Armando Collazos, director general de Santillana Ediciones Generales.
Aunque en 2008 y 2009, añade, “hubo fenómenos editoriales específicos que amortiguaron en parte el efecto de la crisis en el sector como Stephenie Meyer o Stieg Larsson, la información que manejamos es una contracción de aproximadamente el 20% en los últimos dos años”.
La estadística del INE constata un descenso de títulos publicados en todas las lenguas oficiales, excepto en gallego, que aumentaron levemente. Tanto apocalipsis estadístico no es del agrado de laFederación del Gremio de Editores, que elabora unos indicadores anuales que no coinciden con los del INE, que para su metodología utiliza datos de las obras entregadas en la Sección del Depósito Legal de la Biblioteca Nacional. Desde comienzos del siglo XVIII es obligatorio entregar ejemplares de cualquier libro o folleto impreso en España.
Las diferencias entre el INE y los editores son notables, como prueban los datos de 2010, último año que puede compararse, ya que la federación empresarial todavía no ha difundido las cifras de 2011. Mientras que el INE fijó la impresión en 132 millones, la Federación del Gremio de Editores la elevó a 302,6 millones de copias. “Una diferencia que se basa en que el INE hace una metodología distinta”, señala el presidente de la federación, Antonio María Ávila, para quien las estadísticas del instituto “están lejos de la realidad”. Su previsión para 2011 es que la reducción oscilará entre el 12% y el 15%, “sería lo coherente”. “En cualquier caso, hay una lógica tendencia de reducción porque ahora las producciones se ajustan mucho más que antes, las nuevas tecnologías lo permiten”, precisa Ávila. En esa línea se pronuncia Armando Collazos: “Para minimizar las devoluciones, debemos ser ágiles para detectar los libros que están funcionando mejor y reimprimirlos con rapidez. Esta operativa siempre ha sido importante en la industria, pero ahora es fundamental”.
Entre otras razones para evitar problemas obvios como el almacenamiento: una editorial puede llegar a acumular en sus almacenes montones de libros. Pero el descenso de tiradas tiene un impacto en el bolsillo. “Repercuten más costes sobre menos compradores, hace que los libros sean más caros, lo que baja las ventas y ya hemos trazado un círculo vicioso”, lamenta Gonzalo Pontón, al frente de una pequeña editorial, Pasado y Presente, que abrió en 2011 contra viento y marea. “La mejor circunstancia para montar una editorial es hacerlo a contraciclo”.

El presente es de los niños

T. C. / M. M.
En estos días en los que nada crece excepto el pesimismo, desde luego el sector editorial está para contadas alegrías. Solo la edición de libros de texto (aumentó casi un 43%) y de publicaciones para niños (un 10% más) dieron respiro al retroceso.
Los menores de entre 10 y 13 años leen una media de 8,2 libros al año por razones de estudio y/o ocio, según el informe sobre el sector editorial español de la Federación del Gremio de Libreros de 2010.
Es notable el descenso registrado en el terreno de la ficción, al que la estadística del INE se refiere como literatura. Su caída respecto a 2010 fue del 34% en cuanto a libros impresos. Llama la atención que, pese a ello, aumentó el número de títulos editados (un total de 22.882), que creció un 2,8% en relación con el año anterior.
La tirada media de una novela es casi tan reducida como hace unos años era la de una obra científica o un poemario.Según el Instituto Nacional de Estadística, fue de 1.657 ejemplares en 2011. Similar a la que puede realizarse de un libro de historia, que raramente supera los dos millares. “Hace cuatro o cinco años, una tirada media de Los ejércitos del cielo [obra sobre la primera cruzada de Jay Rubenstein] sería de unos 3.000 ejemplares, ahora es de unos 2.000”, señala Gonzalo Pontón, cuya editorial está especializada en libros de Historia.
También las cifras de los editores constatan la disminución de la tirada media, que según sus datos en 2010 fue un 14% menos que el anterior.
El sector editorial español privado, formado por 839 empresas que emplean a unas 14.000 personas, facturó 2.890 millones de euros en 2010, según datos de la federación del gremio de editores."

jueves, 22 de marzo de 2012

Las bibliotecas Madrileñas contra los recortes.


Los recortes que se están realizando por los políticos de nuestro país también llegan a las bibliotecas. En Madrid, el colectivo de bibliotecarios ya se está movilizando y, para esta tarde preparan una acción conjunta en la manifestación contra los recortes que se realizará en su ciudad. Os copiamos una entrada de la página del COABDM:


"Bibliotecaria Sin Tijeras se va a volver a enfundar su camiseta amarilla, que tan bien le sienta, este jueves. Además parece que los Beatles va a poner la música y todo. O al menos eso ha visto en el blog de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago:

‘Bloque amarillo-bibliotecario en la manifestación contra los recortes de los servicios públicos en Madrid

El próximo Jueves 22 a las 18:30 habrá en Madrid una manifestación en contra de los recortes en los servicios públicos. Bibliotecarios madrileños hartos de sufrir despidos, recortes y voluntarios proponen juntarnos todos los que podamos a las 17:30 junto a la estatua de Velázquez del Museo del Prado.

Se nos reconocerá porque muchos iremos con camisetas amarillas y pancartas, para formar un bloque propio de la Marea Amarilla bibliotecaria.

Para los que aún no las tengan recordamos que las camisetas y las chapas se venden en SEDIC y en la librería Traficantes de Sueños.

Esperamos veros a todos por allí. A los bibliotecarios de la Comunidad, a los municipales de Madrid y de otras localidades. A los que estan en bibliotecas universitarias, en la Nacional, en bibliotecas especializadas, etc.. . Los recortes, por desgracia, los sufrimos y los sufriremos todos’."

Fuente: http://coabdm.wordpress.com/2012/03/21/nueva-subida-de-la-marea-amarilla-bibliotecaria-en-madrid/